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miércoles, 18 de febrero de 2015

El vuelo del Águila



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La proteína animal es tan nutritiva como la proteína vegetal? ¿más? ¿no es tanto? ¿te da igual? ¿has tenido la experiencia de comprobarlo por ti? Hay personas entendidas en esta materia que seguramente nunca han tenido la experiencia de estar un tiempo consumiendo proteína vegetal, pero tienen muy claro que aporta carencias, que es deficitaria en aminoácidos, y que habrá que complementar en caso de ser vegetariano, unos vegetales y cereales con otros.
    Todas estas preguntas se deberían responder desde la experiencia en la medida que cada cual, que no es la misma para nadie, como tampoco entendemos la vida del mismo modo.
    Muchos no comerían carne si tuvieran que matar al animal, pero alegando ese papel a otro, si, ¿no?
   Hay gente que dice que a las plantas también se les mata, por su puesto que matamos  plantas y árboles.
  Pero la naturaleza, seguramente, tiene unos ciclos y cuando la planta llega a su madurez, está lista para que pueda nutrirse la tierra, o comerla otro ser vivo, si apetece y hay necesidad de ello, como algo natural del instinto de supervivencia y sin conflicto alguno.
    El animal no quiere ser sacrificado pero este sacrificio se convierte en un acto de amor hacia la vida. Devolver con amor, lo que se nos da, es seguramente un acto de sabiduría y de paz interior.
    Si has llegado hasta aquí, esto no es un reproche, es una reflexión, te doy las gracias por tu interés.


domingo, 28 de diciembre de 2014

Fruto de la experiencia



Todo lo que escribo en el blog es fruto de la experiencia, no es solo información escrita.
   No olvidemos que también tenemos y sentimos en nuestra alma aun que no la veamos, como tan poco vemos aparentemente el aire y otras sensaciones que también existen en nosotros. Si abrimos los ojos de la atención, en nuestro mundo interno, eso y mucho más somos nosotros, y cuando nos vamos aclarando de todas nuestras impresiones externas, podemos sentir un punto central en el que encontramos nuestra sintonía particular; que es nuestra verdadera paz.
  Si  nos preguntamos, durante un día, ¿cuánto tiempo, pasamos a solas? sin depender de estímulos exteriores como: televisión, teléfono móvil, la radio, revistas, periódicos, amigos, familia, trabajo…, tal vez cuando vamos a dormir o estamos en el wc, que dudo que no tengamos algún aparato o desarrollamos algun  jueguecito con que distraer nuestra atención.
   Todo ello nos aleja de la amistad con nosotros mismos, que seguramente es necesaria, aun que pensemos que siempre estamos juntos, atendiendo circunstancias de nuestra vida.
    Hay personas que tienen miedo de  la oscuridad o no les gusta la noche, aun estrellada, pues nos devuelve a nuestro interior del que conocemos conscientemente poco, “¡es que es muy aburrido estar solo!”.¿¡Y estar con uno mismo para qué!? ¡¡buena pregunta!!